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Juego y reflexión

¿Puedo ser feliz con la genética que me tocó?

Sí, y casi siempre empieza por distinguir qué viene de fábrica, qué puedes influir y qué depende de cómo lo miras. Aquí vas a clasificarlo, a reescribir frases que escuchaste en casa y a escribirle una carta a tu cuerpo.

5 estacionesCon juego interactivoNada de lo que escribes se envía
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Importante Este contenido es informativo y educativo. No sustituye la orientación de profesionales de la salud mental ni de la salud, y no es asesoría personalizada. Si necesitas apoyo emocional, llama a la Línea de la Vida (CONASAMA) al 800 911 2000 (gratuita, 24 h).
1

Tres grupos

Toca cada elemento para mandarlo a un grupo específico; cada toque lo cambia de grupo. Al final compara con cómo los ordenaría yo.

Viene de fábricaPuedo influirDepende de mi mirada

Algunos casos admiten más de una lectura. Lo importante es notar cuántos elementos quedan fuera de “viene de fábrica”.

2

Frases heredadas

En muchas familias se comentan los cuerpos como si fueran destino. Abre cada frase y mira qué mensaje trae escondido y cómo contestarlo.

3

Carta a tu cuerpo

Cuatro preguntas, una a la vez. Al final se arma tu carta. Lo que escribes se queda en esta pantalla: no se guarda ni se envía.

4

Trabajar a favor de lo que tienes

Elige un rasgo y lee cómo suele vivirse y qué puedes probar. Son ideas generales, no reglas.

5

Reto de cinco días de neutralidad

No se trata de adorar tu cuerpo, sino de bajarle el volumen a la crítica y notar lo que hace por ti. Una acción pequeña por día; tu avance se guarda solo en este dispositivo.

Completaste los cinco días. Repite los que más te hayan servido.

Lo heredado es tu punto de partida; el trato que te das lo eliges tú todos los días.

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